Dice el refrán popular, piensa mal y acertarás, y ante la actitud asumida por las fuerzas armadas en Tepalcatepec, desde donde José Manuel Mireles Valverde, a través de las redes sociales, convocó a autodefensas a volver a tomar las armas, ahora para enfrentar al ejército, no se puede evitar pensar mal.
Una denuncia ciudadana dio cuenta de que en inmediaciones de una bodega había dos camiones torton cargados con droga, así como al menos ocho personas en vehículos blindados, que presuntamente desarrollaban acciones ilícitas.
En un boletín, la Secretaría de la Defensa Nacional señaló que los camiones fueron ubicados, pero en ese momento unos 200 pobladores rodearon a los soldados, los agredieron con palos y piedras e impidieron el arresto de los ocho presuntos delincuentes, por lo que optaron por retirarse a fin de evitar un enfrentamiento y lesionar a personas ajenas.
Ese operativo fue el que motivó a Mireles Valverde a convocar a autodefensas para que acudieran, armados, a apoyar al pueblo de Tepalcatepec que estaba siendo sitiado por tropas del Ejército y aunque los autodefensas no llegaron si salió gente del pueblo dispuesta a enfrentar a los soldados.
Hay quienes dicen que Mireles Valverde no cometió delito alguno porque hay libertad de expresión, pero también hay un delito contra el orden público que se llama sedición y se castiga y él está sujeto a proceso penal aunque en libertad baja caución, por lo que su actitud no deja de ser una burla a la justicia.
Hay preguntarse de qué lado está ahora quien fuera líder de los autodefensas porque entre esas ocho personas que no fueron detenidas según la versión oficial o, detenidos y liberados de acuerdo con la versión extraoficial, estaba Juan José Farías Álvarez, El Abuelo, autodefensa vinculado al crimen organizado.
Hay que preguntarse también sobre tanta prudencia del Ejército y más cuando primero se habló de dos vehículos cargados de droga pero sólo se aseguró uno.