¿Justicia expedita?

Al interior del Tribunal de Justicia Administrativa de Michoacán las cosas parecen no estar funcionando y resulta alarmante, luego de que este órgano colegiado será pieza clave en el Sistema Anticorrupción estatal.

Y es que parece que el término de justicia expedita y con máxima publicidad, quedó como una mera intención en el TJAM. Y no sólo el accionar de los magistrados, sino las áreas que deberían laborar para que haya mayor transparencia, parecen no funcionar y se ven en lo práctico, como meras oficinas burocráticas, que ni siquiera cumplen horarios laborales.

El pasado miércoles, se desarrolló una sesión ordinaria, en la que se emitió un fallo sobre el ex secretario de Finanzas, Humberto Suárez López, en el que aparentemente, se le inhabilitaba y sancionaba económicamente.

Unas horas después, un medio de comunicación publicó una nota, carente de fuente, pero eso sí muy oportuna y con mucho eco para varios reporteros, que sin tapujos se “fusilaron” la versión, en donde se daba cuenta de este fallo.

Pese a ello, nadie sabía nada, no había número de expediente o más detalles sobre la decisión, es más ni siquiera se tenía la publicación en estrados del portal electrónico, que por cierto no está actualizado y la navegación en el mismo es obsoleta.

Ninguno de los magistrados se atrevía a hablar y lo más preocupante, en la dependencia todos en lugar de estar laborando, se les había dado el día para festejar a sus madres y por tanto, no se había subido absolutamente nada al portal.

Veinticuatro horas después y luego de las publicaciones en medios de comunicación, el área de prensa del TJAM emitió un comunicado casi inentendible, con términos muy técnicos y en conclusión maneja que el fallo sobre el ex tesorero no está firme, porque ni siquiera ha sido firmado por todos los magistrados.

Parece que a los magistrados se les hizo bolas el engrudo y ahora la cara que da a la sociedad, es de desorganización, lentitud, pero sobre todo de inoperancia.