Inocentes presos y delincuentes libres

Antes, la queja era que las cárceles estaban llenas de inocentes; ahora, es porque podrían obtener su libertad los delincuentes ¿A qué nos atenemos?

Todos conocemos o, al menos, sabemos de alguien que fue detenido arbitrariamente, que le arrancaron delitos inconfesables bajo tortura, en lo que ahora conocemos como el sistema de justicia tradicional, pero nadie, hasta ahora, conoce a un delincuente en libertad, gracias a las bondades del sistema penal acusatorio.

Aventurar una cifra de los reos que podrían recuperar su libertad, luego de la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que se puedan revisar los casos de quienes están en prisión por delitos que ya no son considerados graves es, por decir lo menos, irresponsable.

Esa resolución no significa que se van a abrir las puertas de las cárceles y van a salir los delincuentes en masa a poner en jaque a los ciudadanos como lo han declarado algunos políticos que le apuestan al miedo colectivo que paraliza y obnubila.

Lo que puede pasar es que una persona que está en prisión por algún delito que ahora no es grave solicite al juez tradicional la revisión de su caso y, de acuerdo con las normas del sistema penal acusatorio, se tendrá que dar aviso a la víctima y al ministerio público para que se pueda llevar a cabo una audiencia pública y la que los tres expongan porque puede obtener o no su libertad y esa será una decisión del juez que tendrá que justificar públicamente.

Vamos a esperar a conocer qué casos se plantean para revisión a los jueces y las decisiones que tomen, no nos adelantemos a condenar lo que no conocemos.