Arye Zymman/La Balanza

Michoacán, específicamente Morelia es de los últimos lugares del país en donde se implantó esta plataforma global, Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara fueron las ciudades pioneras, las primeras en enfrentar la furia de un gremio transportista hasta entonces hegemónico.

En esas tres ciudades se vivieron jornadas de violencia ante gobiernos locales indolentes e indiferentes que prefirieron aumentar sus flotillas dentro de la plataforma antes que poner orden en sus entidades, después de la tempestad, llegó la calma.

Para los usuarios de Uber en Morelia no es novedad que los conductores les pidan viajar en el asiento delantero como copilotos, para pasar desapercibidos en el tráfico de la capital michoacana, también les piden, en caso de que su destino sea la Terminal de Autobuses de Morelia, que finjan ser familiares.

Entre los choferes de la plataforma se maneja que es mejor caer en manos de Cocotra, pues te quitan en auto, es cierto, pero no te golpean o destrozan el vehículo como los taxistas hacen cuando los encuentran.

La postura del gobierno michoacano ha sido tibia, si no es que inexistente, pretendió primero disuadir y desalentar el uso de Uber aumentando la multa de 17 mil a 42 mil pesos, por “pirataje”, sin embargo, todos los amparos que han promovido los propietarios de vehículos retenidos, los han ganado y les han devuelto el dinero por concepto de multa, arrastre y corralón.

Cada automóvil que regresa a las calles a trabajar en Uber después de haber sido detenido cuenta con un amparo de la justifica federal que lo vuelve intocable antes una autoridad estatal omisa, esto, ha enfurecido a un dirigente que sin empacho amenaza en medios masivos.

José Trinidad Martínez Pasalagua, aquel que fuera sometido a investigación por presuntos nexos con grupos criminales, se declaró en franca guerra contra la plataforma y sus operadores.

La posición de Uber en México se desconoce, no hay un comunicado, señalamiento o voz que explique o informe sobre el tema de la violencia que padecen sus socios morelianos, tampoco han emitido una alerta a sus usuarios para que prevean una posible agresión mientras son transportados en vehículos afiliados.

Así que transportarse en un vehículo semi nuevo a muy bajo costo conlleva un riesgo inminente el cual es ignorado por las autoridades, por Uber y por muchos usuarios que prefieren voltear la cara con tal de pagar menos.

Lo grave.

​Por si no fuera poco jugarse el físico cada vez que aborda un vehículo de Uber, se ha descubierto un flanco débil que redunda en verdadero riesgo para pasajeros y conductores, pues si ha habido omisión y sufren un percance no están cubiertos por ningún seguro.

Dentro de los requisitos para inscribir en la plataforma un vehículo debe tener cuatro puertas, aire acondicionado, bolsas de aire, sistema de frenos antibloqueo, estética de diez y, un seguro de cobertura amplia, datos obtenidos del portal de Uber.

Seguro: Póliza de seguro vigente con cobertura amplia incluyendo:
​$3,000,000 o más en Responsabilidad Civil 3,160 días de salario mínimo ó $200,000 o más en cobertura al pasajero (RC viajero, RC pasajero, RC ocupantes o Gastos médicos ocupantes)
​Robo Total y Daños Materiales con deducible de 10% o menor

Esta es la teoría, lo que debe cumplir cada socio al darse de alta en plataforma y, que se supone debe de darle certidumbre y confianza al usuario de Uber, sin embargo, no es la realidad que se vive, al menos no en Morelia, Michoacán.

Se sabe que para el corporativo de Uber Morelia ha sido un fracaso rotundo, y han contemplado incluso cerrar y esperar mejores tiempos, no lo han hecho y eso ha resultado en detrimento de la calidad del servicio y los estándares que deben seguir.

Para motivar que la gente inscriba en la plataforma sus vehículos sin gastar mucho, decidieron dejarlos trabajar con el seguro que las agencias, léase, marcas de autos, conceden a quienes compran con financiamiento, barato, es cierto, pero sin cobertura.

El seguro de agencia es un seguro personal, que ampara al dueño del vehículo que le debe a la agencia el auto, de ninguna manera cubre el espectro de un seguro de cobertura amplia y en caso de siniestro, si conductor o pasajeros sufren lesiones no serán cubiertos por dicho seguro.

Pobre e infortunado de aquel conductor que rente un vehículo con seguro de agencia, corre el riesgo de cargar con toda la responsabilidad penal y civil en caso de un accidente, mientras su socio o dueño del auto gestiona su respectivo amparo.

Pobre también de aquel pasajero que creyendo que todos los autos que le brindan servicio mediante la plataforma de Uber están cubiertos por un seguro de cobertura amplia, ni modo que, si le toca viajar en uno con seguro de agencia y se lesiona, finja ser pariente del dueño del auto, como si fuera a la terminal de autobuses.

Entonces, violencia y omisión son los riesgos que enfrenta cada vez que utiliza la plataforma global de Uber para viajar en un vehículo semi nuevo y a muy bajo costo.

Y si esto le pasa a una empresa global, que tiene presencia en todo el mundo, ¿en qué condiciones estarán los taxistas tradicionales?