Bookstory


​Este libro se convierte en un referente obligado para entender el presente de Michoacán, pues compila en sus 284 páginas años de investigación, experiencia, sudor, miedos y el terror de enfrentar la posibilidad de perder la vida ejerciendo el periodismo.
​Sergio Cortés Eslava nos muestra su lado creativo y humano, así como las razones veladas por las cuales abrazó la profesión y la volvió un estilo de vida, una manera de expresarse y de contar a los lectores lo que ha visto, escuchado, sabido y callado.
​El título del volumen casi se explica por sí mismo, luego de haber sido amenazado de muerte, algo común en el oficio, Cortés Eslava se abre de capa y saca a orear sus demonios internos, nos permite asomarnos a la crisis del condenado que aguarda en capilla.
​En su ardua tarea por exponer hechos, el periodista respalda cada una de sus letras, nombres, fechas, lugares, números, dichos, todo lo que integra un folio y que bien podría ser una carpeta de investigación de hoy día, hay gente que se anuncia como periodista investigador, luego de leer La última bala podremos señalarles de falsos.
​A lo largo de su narración, el tundeteclas va abriendo memorias recientes de nuestra historia cotidiana, asuntos ventilados en medios locales y nacionales que por su crudeza e impacto le dieron la vuelta al mundo y que de alguna manera u otra nos siguen marcando como un estado torpe.
​Este panorama sombrío y violento no se explica sin la participación de “autoridades” y criminales, hay veces según leemos, que se pierde la frontera entre unos y otros, dejan de ser policías y ladrones como en una historia normal, este baile sangriento trae cauda y en medio estamos los demás.
​Se trata de una edición de autor que además es una muestra de talento personal, es cierto, y también es un aliciente para quienes también ejercemos este bello oficio, pues nos invita a reflexionar y a celebrar la vida. Con convenio o sin él.
​Ya amenazó Checo con tirar una segunda edición, corregida, tal vez, sin aumentarle y fiel a esta opera prima de este singular periodista conocido por propios y extraños.
​Una sugerencia a los lectores y público en general que nos favorece, hay libros que tomamos y avanzamos en su lectura encontrando en sus páginas voces y palabras que nos son desconocidas, es sano y recomendable tener un cuaderno o libreta a la mano.
​Si encontramos una palabra desconocida la anotamos y consultamos su significado, el cual también apuntamos, esto refuerza la lectoescritura y nuestra comprensión del texto, además de que enriquece el vocabulario.