Alejandro Saldaña/La Balanza

Morelia, Mich., 15 de noviembre de 2017.- Amenazas y sobornos hacia testigos, fue lo que acusó este miércoles, la Fiscalía estatal, dentro del proceso que se le sigue al edil constitucional de Álvaro Obregón, Juan Carlos Arreygue y cuatro policías más, ya que se afirmó que son pocas las personas que han accedido a rendir su testimonio contra estas personas, a quienes se les señala de matar y calcinar a 10 personas.

En la audiencia celebrada este día en las salas de oralidad del Centro de Justicia para Adolescentes, la cual tuvo dos recesos por confusiones en los autos de apertura, el Ministerio Público reveló los supuestos agravios, luego de que la defensa reclamó que no se presentarán todos los testigos del caso, que tenía anunciados la propia fiscalía.

Durante esta jornada, tanto el Ministerio Público, como la defensa presentaron sus alegatos de apertura, en los que el primero tachó de condenables los crímenes y detalló la forma, en que según dijo, ocurrió el múltiple crimen, y aseguró tener más de medio centenar de testigos, así como una serie de pruebas que comprobarían la culpabilidad de los imputados y pidió al juez la condena máxima por homicidio calificado, con diversas agravantes, además de que las vivirlas eran jóvenes, quienes apenas iniciaban sus vidas.

Por su parte, la defensa argumentó que se ofrecerían testimonios y pericias, que echarían abajo cualquiera de las presentadas por la Fiscalía, es más advirtió que ninguna de las pruebas ofrecidas por dicha instancia podrían validar que sus clientes son responsable de los hechos que se les imputan.

Tras ello, la Fiscalía llamó a su primer testigo, el señor Juan Luis L, padre de una de las víctimas, quién tras detallar la forma en que se enteró que su vástago había sido “levantado” y asesinado, afirmó que el día de los hechos, es decir, el 29 de julio de 2017, llamo por teléfono al edil Arreygue, quién le aseguró que no sabía nada sobre la desaparición de su hijo y se ofreció a investigar.

Entre otros asuntos, el testigo refirió que en el pueblo de Álvaro Obregón la gente tiene miedo de “hablar” y señaló que específicamente le tiene temor al edil, aunque no se profundizó sobre este hecho.

Por su parte, la defensa de los inculpados se abocó a evidenciar algunas imprecisiones y posibles contradicciones en cuanto al número de declaraciones hechas ante la autoridad y el contenido de las mismas.

Este hecho desató la ira de un allegado al testigo, quien se encontraba en el público de la sala y lanzó insultos al abogado defensor, por lo que se retiró y esto motivó que el juez advirtiera a los presentes que no permitiría conductas de esta naturaleza

En la oportunidad del contrainterrogatorio, la fiscalía no pudo rebatir los alegatos de la defensa, que prácticamente objetó en diversas intervenciones y el juez dio ha lugar a casi la totalidad de estas.

Jueves y viernes se efectuarán audiencias del caso, donde se seguirá desarrollando el caso.

“Ya saben qué hacer: ¡mátenlos!”

En su alegato de apertura, la Fiscalía narró lo que presuntamente ocurrió el 29 de julio de 2016, cuando presuntamente policías municipales sometieron y golpearon afuera de una tienda de abarrotes, supuestamente por órdenes del edil, quién estuvo presentes, a las 10 víctimas, quienes después fueron “levantadas” y llevadas a un predio en el vecino municipio de Cuitzeo.

En ese lugar, el alcalde sacó una pistola y dijo a uno de los uniformados: “Ya saben qué hacer: ¡mátenlos!”, por lo que tras esta orden, los agentes mataron a los 10 jóvenes, cuyos cuerpos, posteriormente, fueron calcinados.